Con el tiempo me he convencido de que las cosas que recordamos no las conservamos sólo en la cabeza, no están todas en la misma zona del cerebro: me he convencido de que también otros órganos tienen memoria. El hígado, las uñas, el costado…Cuando escuchas palabras decisivas, se quedan enganchadas ahí. Y cuando estas partes recuerdan, le envían lo que han registrado al cerebro… Y también estoy seguro de que hay sitios que recogen lo peor: conservan los desechos. Yo no sé donde estará ese sitio dentro de mí, pero está lleno. Y ahora está saturado, tan colmado que ya no cabe nada más. Mi lugar de los recuerdos, o mejor de los desechos, está ahíto. Parecería una buena noticia: ya no hay espacio para el dolor. Pero no lo es. Si los desechos ya no tienen un sitio a donde ir, empiezan a colarse también donde no deben. Se meten en los sitios que acogen recuerdos distintos…
Roberto Saviano– CeroCeroCero
seamos-la-diferencia
No quiero contarle a nadie, ¿Para qué? ¿Como le explico a las personas algo que sólo tú y yo sabemos? … ¿Como les explico? No me entenderían ¿Cómo explicarles, que estoy dispuesto a todo? Que estoy dispuesto, a arriesgarme a todo por ti, que los 2 sabemos que para ser felices lo tendremos que hacer… Sonrío al pensar en hacerlo, al pensar que dudo que otra pareja se atreviera… Es que si supieran lo que es despertarse y ver tu sonrisa… Me entenderían perfectamente, si tan solo me vieran como te miro, si supieran la sonrisa cómplice, en la que los dos sabemos, que el mundo es nuestro mientras estemos de la mano… Si tan solo supieran, si se esforzaran en comprender… Sabrían, que un anillo en el dedo, es el pase a que seamos felices.